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Cordoba 2001

Las fotos

TOCARON ANOCHE EN EL CHATEAU CARRERAS

A puro rock, los Redondos sacudieron a 40.000 fanáticos en Córdoba
La mítica banda tocó temas clásicos y también los de su último disco. Un
joven de 31 años murió accidentalmente al caer a un foso desde la tribuna.
Desde unos días antes hubo intensos controles policiales cerca de la
ciudad.
Con un escenario encendido por luces naranjas y azules, y al ritmo de los
cantos de las tribunas, el Indio Solari hizo su aparición con El pibe de
los astilleros. Eran las siete y cuarto de la tarde y las bengalas y
petardos se hacían sentir. "Hola, Córdoba", fue el discreto saludo del
cantante. Y entonces la banda más exitosa y polémica de la Argentina
comenzó a tocar. Los Redondos arrancaban así su esperado concierto en la
ciudad de Córdoba.
Unos 40 mil adolescentes, (entre ellos Soledad, la cantante folclórica,
quién ingresó unos minutos antes del show y se perdió entre los fans de la
banda y Pablo Echarri, quién ingresó al estadio cuando el show ya llevaba
casi una hora. ya que un retraso en el vuelo que lo transportaba le
impidió llegar a tiempo) jóvenes y no tanto, vibraron con Los Redonditos y
se sacudieron poseídos con los 200 mil Watts de potencia que tenía el
sonido. Y se sacudieron al ritmo del pogo viendo las imágenes que
repartían dos pantallas gigantes desde el escenario. Y de paso hicieron
trizas la veda que siguió a las presentaciones que el grupo hizo en River.
Mirados desde el valle donde está el Chateau Carreras, los chicos y chicas
parecían hormigas que no paraban de arribar al estadio donde se hizo el
recital.
Aunque no hubo incidentes de importancia con la Policía —en comparación
con otros recitales de la banda—, hubo un episodio trágico. Durante el
concierto, un joven de 31 años, que había llegado desde Santa Fe, murió
como consecuencia de una caída a un foso desde una tribuna.
Durante el concierto, Solari se molestó con algunos chicos que le
arrojaban cosas desde el campo. "Esto no es Los Violadores", dijo, en
referencia a otro grupo de rock. Más encontronazos: según denunciaron en
el canal América, personal de seguridad del estadio mantuvo una discusión
con sus enviados y durante las fricciones les rompieron una cámara de TV.
El mito ricotero de arrancar unos días antes, acampar cerca del lugar del
recital, la fiesta y mucho alcohol se instaló desde el miércoles. Muchos
estacionaron en el parque San Martín, frente al estadio, pero otros
eligieron las sierras: Carlos Paz, Cuesta Blanca o Capilla del Monte. "Acá
hay mucha yuta", dijo un flaco con dientes de conejo que viajó desde
Avellaneda y que hizo el aguante en Cuesta Blanca.
La policía mantuvo una respetable distancia, pero sus móviles y efectivos
se veían desde todos los ángulos. Los controles ruteros fueron muchos. De
hecho, los 2.500 efectivos que tomaron parte duplicaron a los que que se
usan para los clásicos entre Belgrano y Talleres.
El color cordobés entró por los sentidos. Abundaron los choripanes y el
Fernet con Cola. Obviamente no faltó cerveza y los Tetra de vino. El grito
de guerra y de pertenencia, el "Vaaamos los redondos", se hizo oir desde
las veredas y los micros que se acercaban a la fiesta.
Los chicos calzaban remeras negras estampadas con figuras del Indio
Solari, el Che Guevara o Maradona. O con la tradicional inscripción de
"Oktubre". Con el sol todavía sobre sus cabezas, los barrios y las
ciudades donde vive la tribu ricotera impregnaron una zona de Córdoba
habitada por gente adinerada.
Todo era contraste. Villa de Mayo y Barrio Sarmiento, en San Miguel; José
C.Paz; Gonzalez Catán; Berazategui, todos del Gran Buenos Aires; el barrio
Sep (Córdoba); Rosario; Paraná y hasta Montevideo. Una lista interminable
de orígenes posibles para los fans.
Alejandro (tatu), de Quilmes, bajaba como loco en su silla de ruedas
empujada por una rubia. "Aguanten los Redondos. No me pierdo uno..." gritó
y siguió, como loco. Dos parejas del Bajo Flores, con todo el atuendo de
rigor, venían al segundo recital de su vida con la banda. Antes habían
estado en el de Uruguay.
Los Redondos tocaron de siempre y, también, como era obvio, los nuevos
temas de Momo Sampler, su trabajo número 11. La lista es grande. Un ángel
para tu soledad, Morta punto com, Pool, averna y papusa. Pero también los
clásicos ¡Vamos las bandas!, Mi perro dinamita y Ñam fri fru fri.. Hubo
lugar para La murga de los renegados, Queso ruso y Murga purga.
Hubo otra murga, la de la virgencita. Y más: Juguetes perdidos, Preso en
mi ciudad, y Ji ji ji. Todo al palo, sin respiros, bien al estilo
Redondos.
El Indio Solari confesó un problema en su garganta y agradeció al doctor
Guillermo, que Decadrón mediante le permitió subir al escenario. Incluso
pidió que lo ayuden a cantar. El rito de regresar a Argentina después del
paréntesis Montevideano se cumplió: fue una fiesta ricotera, con todo su
folclore.
Pasión. Pasión. Pasión. Ser Redondo no se explica. Ser Redondo sólo se
siente. Y punto.
Los Temas:

Unos Pocos Peligros Sensatos
El pibe de los astilleros
Morta punto com
Las Increíbles Andanzas del Capitán Buscapina en Cybersiberia
Una piba con la remera de Greenpeace
Pool, averna y papusa
El Templo de Momo
Pensando como una acelga
Rato molhado
¡Vamos las bandas!
Nadie es perfecto
Mi perro dinamita
La murga de los renegados
Sheriff
Murga purga
Dr. Saturno
La murga de la virgencita
Queso Ruso
Ñam fi frufi fali fru
Rock para los dientes
Juguetes perdidos
Preso en mi ciudad
Noticias de ayer
Ji Ji Ji
Un ángel para tu soledad

El Estadio: Fútbol en el Chateau

Nombre: Chateau Carreras.
Ubicación: Parque Chateau Carreras - Paraje Chateau Carreras
Capacidad: 70.000 Personas con campo incluído.
Código Postal: 5000
Ciudad: Chateau Carreras, Capìtal.
Provincia: Córdoba.
Teléfono: (0351) 481-2829.
Aunque estaba confirmado que el fin de semana no iba a haber fútbol en el
Chateau, debido al show de Patricio Rey en la capital cordobesa, el fútbol
se hizo presente.
Unas tres horas antes del inicio del recital y cuando menos se lo
esperaba, apareció la pelota y se armó el picado.
El improvisado partido de fútbol sirvió para distender la ansiedad de la
espera y para entretener a la gente que seguía entrando al estadio.
Eso sí, la bardearon cuando patearon para el escenario y le dieron a la
batería de Walter Sidotti.
La Banda
El Indio Solari se alojaba en la Hostería Hipocampus, en Villa Carlos Paz,
donde se hospedaba con el resto de la banda desde el jueves.
La hostería se encuentra ubicada a metros de la casa del gobernador
cordobés, José Manuel de la Sota.
La banda llegó a Córdoba en dos autos: una Ford 4x4 plateada y unPeugeot
406 rojo.
El Indio, Skay y Poli casi no entran
A las 18 horas, una columna de automóviles esperaban haciendo cola en el
Puente 15, cuando el chofer de una camioneta gris plateada doble cabina,
se desesperaba a los bocinazos para que lo dejaran pasar.
No había forma de convencer a los encargados del operativo, hasta que
desde el interior, la pelada inconfundible del Indio Solari asomó y obró
como salvoconducto. Allí viajaba la plana mayor de Los Redondos.
Incidentes: Gigantesco operativo
Veintidos personas fueron detenidas entre el jueves y ayer, antes de que
se iniciara el recital de los Redonditos de Ricota en Córdoba. No hubo
incidentes mayores.
Un total de 2.500 efectivos participaron de un operativo riguroso que
cercó el Estadio Olímpico Córdoba y estableció diversos anillos alrededor
de la ciudad y en las rutas que conducen a esta capital.
Diez jóvenes fueron detenidos en la madrugada de ayer cuando intentaban
saquear la proveeduría del parque General San Martín, ubicado frente al
lugar del concierto. En otros cinco controles, la policía detuvo a doce
personas que viajaban hacía Córdoba por posesión de cocaína o marihuana.
Los grupos venían desde Entre Ríos, el Gran Buenos Aires, Santiago del
Estero y Neuquén.
En las puertas de la cancha, también fueron demorados gran cantidad de
chicos, algunos de ellos acusados de arrebatos. Unas 30 personas fueron
detenidas dentro del estadio por diferentes contravenciones.
Un muerto luego de caer desde un puente del estadio
Jorge Daniel Felippi, un santafesino de 31 años, murió ayer a las 19 horas
en el Hospital de Urgencias de la ciudad de Córdoba.
Según fuentes policiales, el joven cayó desde un puente que comunica la
entrada con las tribunas populares del estadio, mientras se balanceaba
sentado en una baranda. Perdió el equilibrio y su cuerpo se desplomó desde
unos seis metros de altura.
El jefe de guardia del Hospital de Urgencias, Raúl Llaryora, dijo a Clarín
que el hombre ingresó "a las 18,30 con un severo traumatismo
cráneo-encefálico y facial grave, y fractura de pelvis". El médico afirmó
que la causa de su muerte fue uno de los "varios paros
cardiorrespiratorios que sufrió y del cual no pudo ser reanimado". Su
identidad se conoció por un carnet de fútbol que llevaba entre sus ropas.
Al Hospital, hasta el cierre de esta edición, habían ingresado otros dos
chicos con fracturas en sus piernas. Llaryora agregó que, en la Unidad
Sanitaria que se dispuso en el estadio, "se atendieron chicos con
politraumatismos menores, frutos de peleas, y asfixias por avalanchas.
Fuerte discusión en el seno de la seguridad
Cuando el show estaba comenzando, la Policía que custodiaba el ingreso al
estadio mundialista cordobés decidió liberar la entrada y así pudieron
entrar más de 400 personas gratis, que estaban presionando desde temprano.
Cuando ingresó el último grupo de gente, se hizo presente en el lugar
Arturo Iturraspe, productor del show, quién recriminó en duros términos la
decisión del comisario Osvaldo Peralta, encargado del operativo de
seguridad montado en la entrada del estadio. La respuesta fué en el mismo
tono.